La transición formal, difícil y caótica.

La sociedad Mexicana se mecanizo tanto en materia política que automáticamente solo respondía a los estímulos dogmáticos y doctrinarios de una sola corriente ideológica que organizada, logro imponer unanimidad en el gobierno durante varios lustros hasta conformar mediante procedimientos a modo, la vigencia y la operatividad del gobierno mediante un partido único con una cobertura nacional y con un programa de acción que dominó hasta en el último rincón del país.

Al PRI le debemos esta gran nación que creció como potencia económica en varias áreas del comercio mundial y la reafirmación de una gran república democrática culta, con un sistema educativo y de seguridad social con una enorme red de universidades y tecnológicos públicos y privados y un sistema de salud con miles de hospitales y clínicas urbanas y rurales de atención general y especializada a los más altos niveles, privilegiando la prevención de enfermedades con un celo estricto respecto a la dotación puntual y oportuna de vacunas y de insumos para atender las enfermedades endémicas que aun asolan al país.

Preparando con una proyectada educación de calidad a sus médicos, abogados, arquitectos, ingenieros, maestros, contadores y estimulando la preparación y el conocimiento de los cerebros privilegiados hasta lograr la consolidación de un orgulloso y basto conglomerado de técnicos y profesionistas de donde fluyeron grandes investigadores y científicos que contribuyen al desarrollo de la ciencia y del país.

 En su actuar atendía hasta el límite de sus recursos a la juventud estudiosa y a la niñez como la semilla de un futuro promisorio con estancias guarderías, jardines de niños, primarias y educación media que cuando menos correspondía medianamente a las exigencias de superación que cada padre quiere para nuestros hijos en el proyecto de vida de cada uno.

Sin embargo todos los esfuerzos que se realizaron para generar el progreso del país gravito sobre la degradante pobreza, casi miseria de una espantosa cantidad de pobladores que se aproxima a 50 millones de habitantes que carecen de los servicios más elementales y para quienes no ha habido ni hay proyectos de desarrollo sustentable, si hay la preocupación mínima de alimentarlos,de otorgarles educación y salud como si fueran mascotas domesticas, pero no hay recursos, ni programas destinados a sacarlos de ese estado deplorable de desgracia colectiva. Tal parece que conviene dejarlos en el estado en que se encuentran. La mención viene a modo porque a habido autoridades que se han opuesto a la introducción de líneas de agua, drenaje y construcción de caminos para seguir en el marco de la marginación y seguir recibiendo recursos de apoyo a la pobreza.

A esta ineficiencia en los planes de desarrollo y su realización hay que sumar la muy desagradable conducta de los funcionarios públicos que con su actuar generaron una sensación de robo y saqueo indiscriminado de los tesoros públicos que hostigo las sanas conciencias de todos los mexicanos que unánimemente repudiaron en las urnas un gobierno exhibido en el discurso, en los hechos y por todos los medios como corrupto y dilapidador, incapaz de resolver los problemas de pobreza y marginación, de seguridad y de justicia, pero inclinado a fortalecer la clase pudiente en el gobierno y en la iniciativa privada.

Aquel gobierno fue detestado por la supuesta o real complicidad y colusión que existía entre las autoridades y el crimen organizado del que se presumía que delincuentes, jueces, fiscales y policías participaban del botín que los primeros obtenían a cambio de impunidad, de tal manera que los secuestradores tenían que repartir las ganancias obtenidas por los miles de secuestros diarios en el país o también los cobra piso y extorsionadores tenían que llegar a mocharse para que los dejaran trabajar y las autoridades en todos los niveles se hicieran de la vista gorda.

Se sospechaba que los altos mandos policiacos y militares brindaban protección a los narcotraficantes para que libremente operaran en las plazas para la producción y comercialización de narcóticos y para garantizarles el libre tránsito por el territorio nacional, asesinando y desapareciendo a miles de jóvenes de las bandas rivales o a cualquiera que pretendiera interferir en aquellos negocios ilícitos.

La malicia popular sabia que miles de toneladas de contrabando de mercancías llegaban a los mercados desde china y de otros países con malas prácticas sin pasar supervisión en las aduanas marítimas o terrestres sin pagar los consiguientes impuestos y distribuidos a la vista de todos sin que ninguna autoridad fiscal o policiaca se percatara, grandes cantidades de estupefacientes, cocaína, morfina y psicotrópicos se internaban por barco o por avión, al igual que mercancías clonadas de marcas de prestigio que violando los derechos de propiedad industrial se reproducían para el exigente consumidor mexicano encontrando en los aparadores una clientela ávida de las marcas que distinguen, inexplicablemente la marca de los tenis más codiciados, al igual que las bolsas de mano para mujer, los relojes finos y extravagantes, los lentes y ropa, aparatos y utensilios, al por mayor  se expendían a precios increíbles que por el volumen producían utilidades para el infame mercader y para el moche en detrimento del fisco y de la economía nacional al desplazar nuestros artículos y la consiguiente mano de obra.

Eran tantos los negocios perversos que la incidía publica afirmaba que en cada uno de los pueblos en la ruta hacia el norte, había casas en donde los polleros hospedaban a los migrantes que cómoda y tranquilamente transportaban a veces en autobuses de lujo o en camiones con caja de doble fondo sin ningún problema, pues de antemano ya habían pagado la cuota con los funcionarios y agentes de migración nacional que coludidos con la policía federal y las policías locales.Los trasladaban a la frontera norte en donde otros tratantes se encargaban de pasarlos al otro lado, inclusive con documentación.

Éramos el paraíso mundial para la trata de personas gracias a la corrupción general en la que participaban no solo las autoridades, también lo hacían los particulares que se beneficiaban con rentas de la hospedería, la venta de alimentos y los transportistas que sin riesgos obtenían pingues ganancias que mediante los consiguientes sobornos mantenían este gran negocio.

Ahora se ha descubierto que las aduanas estaban directamente en manos de la mafia, como sucedió, ¿sucede? En petróleos mexicanos que sus gerentes y administradores, técnicos e ingenieros eran los principales huachicoleros que desde las estaciones sustraían a capricho y sin control todo el combustible y gas que les daba antojo para distribuirlos en gasolineras propias y de los jefes y de empresarios del ramo entre los que se a señalado a gobernadores y políticos de alto rango protegidos del sistema.

El pueblo cavilaba y tenía conocimiento de que Hacienda sabia de la existencia de empresas creadas al vapor y sin sustento con el objeto de instrumentar la defraudación fiscal y el desvió de los recursos públicos mediante la expedición de facturas apócrifas que en el papel justificaban todos los gastos y acreditaban todas las obras, ella misma era quien condonaba impuestos multimillonarios a las grandes empresas para pagar favores publicitarios y favores políticos o para congraciar apoyos y amigos, sabia de los sobreprecios en todos los productos que adquiría el gobierno como obras, vehículos, maquinaria, medicinas, libros, aviones barcos etcétera.

El pueblo presumía saber que cuando el Estado vendía o adquiría un bien, inflaba o depreciaba sus valores a conveniencia de los moches que se repartían entre proveedores y funcionarios. En los Estados y Municipios sus pobladores eran mudos testigos del dispendio y grandes negocios que sus gobernadores y presidentes municipales hacían y aun hacen a costa del erario, provocando una silenciosa irritación o protestas de indignación sin eco.

Esto es lo que molesto al ciudadano más que la mordida al policía de tránsito para evitar infracciones o el moche al burócrata en la ventanilla para agilizar trámites u obtener provechos improcedentes.

Por eso el electorado mexicano voto por un nuevo proyecto de gobierno, por un partido que prometía una forma diferente de gobernar y para muchos la fantasía, el sueño, la esperanza era más apetecible y rica, que lo que está resultando a veces la frustrante realidad, para quienes creyeron que iban a seguir gozando de añejos privilegios y avizoraban la posibilidad de más negocios.

Por eso esta transición formal (desde que inicio el periodo legal) hacia el cambio y la transformación ha sido difícil, caótica e incomprensible por que se basa fundamentalmente en el ahorro y en la austeridad con lamentables consecuencias y desagradable sabor de boca por los excesos en que se a caído para frenar de golpe el saqueo y el dispendio a todos los niveles, despidos masivos, supresión de programas sociales, cancelación de obras, limitación de insumos, eliminación de subsidios y apoyos, anulación de reformas y el lenguaje directo del primer mandatario llamando a las cosas por su nombre, denunciando los abusos y los atropellos que se cometieron en el pasado, situación que obviamente irrita y provoca a quienes se sienten aludidos.

Al exceso en los recortes están llegando las correcciones, aunque nadie se disculpa porque tampoco van a reconocer que hay multitud de cosas que se hicieron bien. El resultado de los juegos panamericanos avergonzó a su coordinadora la velocista Ana Guevara, que solo para cumplir con el requisito después de cerrar el centro olímpico y el del alto rendimiento deportivo y después de exhibirse aferrada a un criterio poquitero en una actividad tan estratégica e importante para México, enviando una delegación de pena a Perú, nos mostró ante los ojos de los latinoamericanos como el país de los parientes pobres con deslucidos uniformes deportivos que porto la delegación en la inauguración del evento.

Sorpresa, aquellos jóvenes que prepararon y estimularon los que todo hacían mal, los que simulaban apoyar el deporte, de alguna manera formaron a la mejor delegación deportiva de todos los tiempos, que con valida razón levantaron el orgullo nacional e hicieron que el señor presidente volteara a verlos y para divertirnos y entretenernos invento una subasta mediática para otorgar estímulos económicos. Como si la única fuente de riqueza que tiene el país fuera lo que decomisaron los gobiernos pasados y que ahí estaban esperando un mejor uso, en qué país vivimos cuando su grandeza la erige sobre bienes originados en la porquería para laudar a nuestra juventud.

Pero esos deslices nos tienen sin preocupación al presidente no lo tambalean ni los desbarres de sus colaboradores que son muchos, ni los dislates de sus opositores él está trabajando por el bien de México desde una nueva óptica que ciertamente nos mantiene felices y atentos por los resultados que muy pronto veremos en gran escala al intervenir en todas las áreas de la administración pública siempre pensando en la justicia y en el bienestar de todos los pobres y olvidados de este país en el que hay que reconocerlo sin tibieza todavía hay millones de compatriotas que solo hacen una comida al día, esa es la preocupación que debe de sacudir todas las conciencias y apoyarlo a que evite con acciones directas el saqueo que en perjuicio general se practico recientemente, no mas corrupción, no mas simulaciones para salir victoriosos de aquel periodo obscuro, hasta que podamos pronunciar en la tranquilidad del éxito, la noche quedo atrás.

Finalmente preparémonos para disfrutar esta genial telenovela titulada La estafa maestra, que mantiene como primer actriz a la licenciado Rosario Robles, a quien por sus resbalones románticos como los puede tener cualquier mujer enamorada, se enredo en un conflicto político en que su galán imprevisor Carlos Ahumada trampeo al operador personal y Secretario Particular del actual Presidente López Obrador, René Bejarano, en el grave asunto de la corrupción testificada en videos que conoció toda la nación.

 No, no es venganza pero quiso la casualidad que el juez Delgadillo Padierna.- sobrino de la Diputada Dolores Padierna, pareja y compañera de Bejarano en aquel 2003.- ansioso de notoriedad y de destacar ante el jefe, excediéndose en sus facultades y pasando sobre la ley, sin ir al fondo del asunto y solo porque la Robles en un trámite rutinario en una oficina de transito dio un domicilio distinto al usual, el juez vengador de su tía, ordeno su inmediata detención para que enfrente las investigaciones en la cárcel, ante el peligro de que pueda escapar, ¿a dónde queda la garantía constitucional de  presunción de inocencia?. Estemos de acuerdo, si es culpable que se le castigue, pero aun así, que se respeten todos sus derechos y garantías.

Por nuestra parte, vivamos con la idea de que en todo tiempo se privilegiara el derecho y participemos gustosos de este periodo de transición en que el presidente está comprometido con la sociedad Mexicana a romper con todos los males que tanto daño hicieron a la nación, el remedio es doloroso, la pócima es amarga, pero la cura es substanciosa y estamos dispuestos a beberla, aunque habrá miles de compatriotas que están dispuestos a derramarla y a manifestarse de mil maneras como ya lo están preparando en todos los Estados y Municipios en donde se celebre la independencia nacional el próximo 15 de septiembre que serán de celebración y de protesta con vivas y mueras, con abucheos y con aplausos.- Por el bien de la causa.

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