Qué bonita familia.

Por Luciano Blanco Gonzalez.

Mientras que abajo el pueblo se jalonea en las calles por las fuertes desavenencias de estilo e ideas entre los que se van y entre los que vienen, también diputados y senadores se increpan y denostan sobre los errores del pasado y del presente, mientras que críticos y corifeos sacan chispas con comentarios agrios y los otros con dulces frases atenuando las embestidas.

Allá arriba juntos en la misma mesa, departiendo del mismo plato al centro, e intercambiando anécdotas y experiencias de ambos en la amena y cordial plática de sobre mesa, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, disfrutan ambos de las excelsas mieles del poder.

Claro que ya no es el mismo Andrés Manuel de campaña, claro que ahora es diferente a los primeros días de iniciada la transición en que poseído de una desbastadora euforia hablaba y se comportaba como el rey del mundo, montado sobre un mar bravío al que lo subió una contundente ola de electores.

El 52 por ciento de electores, treinta millones de Mexicanos aplaudiéndole, se le veía mareado y omnipotente cuando citaba las cifras que legitimaban cualquier acción que tomara y que lo respaldaban incondicionalmente en todo lo que él o su gabinete dijeran.

Poco le importo la inconformidad de los empresarios que invierten en el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, por lo que arrogante ante las presiones del capital amenazo con separar las decisiones del poder público de la influencia del poder económico.

Pero no falta la mosca en el plato y las claras y congruentes propuestas del Senador Ricardo Monreal sobre la voracidad y el agio de la banca nacional e internacional con el excesivo cobro de intereses y servicios en las tarjetas de crédito, hicieron que la Bolsa de Valores se desplomara hasta 7 puntos en el valor de sus acciones, lo que quiere decir que de inmediato hubo un retiro masivo de capitales.

Las consecuencias fueron desastrosas y él  personalmente tuvo que salir a declarar que su gobierno, no tocaría el tema hasta Marzo del próximo año y detrás de él, salió Carlos Ursua su futuro Secretario de Hacienda a apaciguar la tormenta especulativa creada por Monreal, quien insistió en que su propuesta sigue viva, destacando la autonomía del Poder Legislativo.

El Licenciado López Obrador, por primera vez fue puesto de rodillas por el poder económico que rige los mercados y hay la impresión de que sabiamente asimilo la lección.

La comida privada de Los Presidentes dice el Twit Oficial de ambos, que fue para ponerse de acuerdo sobre los detalles de la ceremonia de cambio de poderes, que explicación más simple e insípida, Peña Nieto un zorro de la política, un general de generales en esta materia no fue a desaprovechar el tiempo en la tontería de explicar a su sucesor de cómo colocarse la banda o en qué momento hacerlo, o el texto del juramento constitucional.

No, Peña concurrió para advertirle con la sutileza de estadista que posee, sobre los miles de millones de dólares que los inversionistas tienen planeado sacar del país, si el futuro Presidente no enmienda algunas decisiones ya tomadas y que nos pueden llevar a la ruina, como la cancelación del aeropuerto en Texcoco, y que por ello, posiblemente nadie lo quiera acompañar con recursos privados para la construcción del tren maya o para la refinería de Dos Bocas en Tabasco o el tren transismico, si no hay seguridad jurídica y confianza para invertir.

Le habrá explicado que no tenemos petróleo para refinar en México, ya que nuestro producto el petróleo pesado (la mezcla Mexicana) es para la obtención de derivados como el polietileno, el azufre, los plásticos y una serie de productos, en tanto que el petróleo ligero que poseemos es insuficiente para abastecer las refinerías y que esa es la razón por la que tenemos refinerías en Estados Unidos.

Le habrá dicho que más de 200 pueblos naturales de la región maya se aprestan a obstaculizar las obras del tren, porque desbasta cientos de hectáreas de la selva virgen y que afecta todo el ecosistema aunque se amortigüe con la siembra de un millón de arboles y en trabajo para los agricultores con la consiguiente derrama económica.

Le habrá dicho que está muy preocupado por la reacción de Estados Unidos y los gobiernos títeres de América Latina por la presencia de Nicolás Maduro en la ceremonia de toma de posesión por que a este personaje lo acusan de la violación sistemática de los derechos humanos y por la supuesta represión del pueblo Venezolano.

Nada le habrá dicho de retirarle la invitación al representante de los Estados Unidos por los infinitos crímenes de guerra en Afganistán, por los genocidios en Siria y muchos países mas o por los tratos inhumanos y animalescos a los detenidos en la base de Guantánamo o por la violación continua a los derechos de los niños que son separados de sus madres en campos de concentración acondicionados con jaulas para que nadie los pueda ver o del trato indigno a los migrantes, esos los amos pueden hacerlo y pueden ocupar un lugar distinguido en la toma de posesión.

Puede estar la representación judía a pesar del exterminio sistemático del pueblo Jordano a quienes le invaden su territorio y a los palestinos les dan un trato represivo y violento, esos si pueden estar, lo dictan los representantes de la pureza y de la integridad.

El Señor López obrador no debe de ser víctima de hipocresías diplomáticas, si los inversionistas gringos, europeos o Mexicanos no quieren acompañarlo en su proyecto, ahí están los Chinos, los coreanos y otros países ajenos a la esfera Europea y Norteamericana que nos mantienen en el atraso, dispuestos a invertir sin remilgos y esos si tienen dinero y tecnología, no tan solo para desarrollar nuestro México sino todo América Latina.

Sin embargo el futuro Presidente debe de ser prudente, porque así con esta inercia de desarrollo dinámico, pintaba la economía Mexicana en la transición Salinas- Zedillo, pero basto un desliz para que los poseedores del gran capital emigraran con su dinero a otros paraísos que si les brindaran garantías y fueron la causa de que se hundiera el país y para levantarse tuvo que realizar un gran esfuerzo y sacrificio de todo el pueblo Mexicano recurriendo a aquel doloroso rescate económico llamado Fobaproa cuyo adeudo aun no terminamos de pagar.

México está en estos momentos en el ojo del huracán y puede ser víctima inmediata de la conspiración internacional de las fuerzas económicas mundiales más reaccionarias que se agrupan, interesados en mantenernos sometidos y débiles como lo han hecho en varias ocasiones devaluando nuestra moneda, provocando desabasto e inflación, cerrando la puerta de sus mercados, imponiendo aranceles a nuestros productos y lo más grave provocando conflictos sociales, alentando grupos criminales con dólares y armas, aliándose con los carteles de la droga como la operación rápido y furioso, responsable de la presencia de miles de armas y equipo tecnológico en todo el territorio nacional. Esto que no se nos olvide.

Tengamos por buenos para la patria, el acuerdo y la concertación, así como se sentaron Peña y López Obrador como una bonita familia a comer en la misma mesa en una reunión programada.-No influya en nuestro ánimo la consulta anunciada un día después para preguntar en Marzo, si los Mexicanos estamos de acuerdo en la creación de la fuerza civil y si están de acuerdo en enjuiciar a los ex presidentes, entre ellos su invitado de un día anterior.- Aunasí todos los Mexicanos debemos de hacer a un lado las discusiones y pleitos estériles, a nadie conviene la división provocada por sospechas o corazonadas.

Los que están arriba y mas López Obrador es una persona distinta, del que ahora lo único malo que se sabe son infundios al por mayor que se difundieron en campaña, por lo mismo, el suyo será un gobierno diferente, todos tenemos derecho a dudar,máxime cuando no nos gusta su estilo embadurnado de un aparente espíritu democratizador que exhibe en las famosas consultas, cuyos resultados ya tiene siempre a la vista y que por lo mismo tenemos derecho a definirla como farsa, cual si fuera una simulación.

Pero bueno, será un ejercicio al que nos acostumbraremos, aunque realmente pareciere el viejo estilo de López Arias que decía que en política no había que ser silencioso como la tortuga que pone Cien huevos y no emite ningún ruido y en cambio la gallina pone uno nada mas, pero hace un escándalo tan estruendoso que toda la granja se entera.

En fin, todos esperamos un gobierno diferente y bueno para el país, particularmente aquí en Veracruz, donde sin el apoyo de López Obrador, El Estado con una altísima deuda pública y privada, sin capacidad de recaudación y con una problemática social añeja, será como un barco a la  deriva por mas capaz que sea el Ingeniero Cuitlahuac García, sin recursos no podremos avanzar, solo confiamos en su capacidad para convencer al preciso para que derrame en el Estado una jugosa inversión que nos permita salir adelante.- Por el bien de la causa.

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